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oct 22, 2012

Los alimentos de mi hijo.


Durante toda la vida, la alimentación juega un papel esencial en el desarrollo del niño, pero aún más en momentos de crecimiento acelerado.

Durante el primer año, la lactancia materna, la introducción de alimentos nuevos y la transición a la comida de los mayores deben controlarse para evitar problemas de nutrición.



Los 4-6 primeros meses de vida se caracterizan por ser un periodo de crecimiento rápido, especialmente para el cerebro, y como la leche materna contiene aminoácidos y ácidos grasos, resulta ideal para satisfacer dichas necesidades.

La incorporación de alimentos sólidos complementarios es un proceso gradual, que debe comenzar en torno a los 6 meses de edad. El momento exacto depende del bebé y de la madre, y refleja el hecho de que aunque la leche materna es suficiente durante los primeros meses, cuando el niño crece ya no aporta por sí sola todos los nutrientes adecuados. Sirve también para que el niño desarrolle la capacidad de masticar y de hablar. La calidad, cantidad y variedad de alimentos sólidos se va aumentando a un ritmo que, normalmente, impone el propio niño.

Los cereales son generalmente los primeros alimentos que se incorporan a la dieta de un lactante, mezclados con leche materna o con preparados, y después se introducen los purés de verduras y frutas, y la carne. Si se amamanta al bebé durante los primeros 4 o 6 meses de vida, habrá menos probabilidades de que desarrolle alergias.