Blog

ago 08, 2012

Dolor de Espalda


¿Tienes dolor de espalda?

El dolor de espalda (también conocido "dorsalgia") es dolor que se siente en la espalda que por lo general se origina en los músculos, nervios, huesos, articulaciones y otras estructuras de la columna vertebral.

El dolor puede ser dividido en el dolor de cuello, dolor de espalda superior, dolor de espalda o dolor en el coxis. Puede tener un inicio repentino o puede ser un dolor crónico, sino que puede ser constante o intermitente, permanecer en un lugar o irradiarse a otras áreas. Puede ser un dolor sordo o una sensación aguda o perforación o ardor. El dolor se puede irradiar hacia el brazo y la mano), en la parte superior, o en la espalda baja, (y puede irradiarse a la pierna o el pie), y puede incluir síntomas diferentes al dolor, tales como debilidad, entumecimiento u hormigueo.

El dolor de espalda es una de las quejas más frecuentes de la humanidad. Cerca de nueve de cada diez adultos experimentan dolor de espalda en algún momento de su vida, y cinco de cada diez adultos que trabajan tienen dolor de espalda cada año.

El dolor de espalda puede ser un signo de un problema médico grave, aunque esto no es con más frecuencia la causa subyacente:
  • Los signos típicos de advertencia de un problema potencialmente mortal son del intestino y / o incontinencia de vejiga o debilidad progresiva en las piernas.
  • Dolor de espalda severo (como el dolor que es tan malo como para interrumpir el sueño) que ocurre con otros signos de enfermedad grave (por ejemplo, ‘fiebre'', pérdida inexplicable de peso) también puede indicar una seria condición médica subyacente.
  • El dolor de espalda que se produce después de un trauma, como un accidente automovilístico o una caída puede indicar una fractura de hueso u otra lesión.
  • El dolor de espalda en las personas con condiciones médicas que los ponen en alto riesgo de una fractura vertebral, como la osteoporosis o el mieloma múltiple, exige una atención médica oportuna.
  • El dolor de espalda en pacientes con antecedentes de cáncer (especialmente cáncer conocen casos de transmisión a la columna vertebral como los de mama, pulmón y próstata) deben ser evaluados para descartar la enfermedad metastásica de la columna vertebral.

El dolor de espalda puede ser desde un dolor leve y constante hasta punzadas agudas repentinas que dificulten el movimiento. El dolor puede surgir de repente, con una caída o al levantar algo pesado. También puede empeorar poco a poco.


¿Quién sufre de dolor de espalda?

Cualquiera puede sufrir de dolor de espalda, pero hay varios factores que aumentan el riesgo de padecerlo, entre ellos:
  • Envejecer. El dolor de espalda es más común a medida que se envejece. El dolor puede comenzar entre los 30 y 40 años de edad.
  • Tener una pobre condición física. El dolor de espalda es más común entre aquellas personas que no realizan ejercicio con regularidad (sedentarismo).
  • Aumentar de peso. Una dieta alta en calorías y grasas puede hacerle aumentar de peso. El sobrepeso puede hacer que la espalda se esfuerce demasiado y causar dolor.
  • Factores hereditarios. Algunas causas del dolor de espalda, como la espondilitis anquilosante, un tipo de artritis que afecta la columna vertebral, pueden tener un componente genético.
  • Tener otras enfermedades. Algunos tipos de artritis y cáncer podrían causar dolor de espalda.
  • Hacer algunos tipos de trabajo. Levantar, empujar y jalar al mismo tiempo que se tuerce la columna vertebral puede causar dolor de espalda. Si trabaja en un escritorio todo el día y no se sienta derecho, también podría tener dolor de espalda.
  • Fumar. Si usted fuma, es posible que su cuerpo no pueda llevar suficientes nutrientes a los discos de la espalda. La tos de fumadores puede provocar dolor de espalda. A los fumadores les toma más tiempo recuperarse, así que el dolor de espalda podría durarle más tiempo.
Otro factor es la raza. Por ejemplo, las mujeres de raza negra tienen de dos a tres veces más probabilidad que las mujeres de raza blanca de tener un disco dislocado.


¿Cuáles son las causas del dolor de espalda?

El dolor de espalda puede tener muchas causas. Los problemas relacionados con la mecánica de la espalda misma pueden causar dolor. Por ejemplo:
  • Discos lesionados
  • Espasmo
  • Tensión muscular
  • Hernia discal.
Las lesiones causadas por esguinces, fracturas, accidentes y caídas pueden resultar en dolores de espalda.


El dolor de espalda también puede ocurrir junto con algunas otras condiciones y enfermedades tales como:
  • Escoliosis
  • Espondilolistesis
  • Artritis
  • Estenosis lumbar
  • Embarazo
  • Piedras en los riñones
  • Infecciones
  • Endometriosis
  • Fibromialgia.
Las infecciones, los tumores y el estrés también podrían causar dolores de espalda.


¿Se puede prevenir el dolor de espalda?
Las mejores medidas preventivas contra el dolor de espalda son:
  • Hacer ejercicio regularmente para fortalecer los músculos de la espalda.
  • Mantener un peso saludable o rebajar si tiene sobrepeso. Para mantener huesos fuertes, necesita ingerir suficiente calcio y vitamina D todos los días.
  • Mantener una buena postura parándose derecho y evitar levantar objetos pesados mientras sea posible. Si tiene que levantar algo pesado, doble las rodillas y mantenga la espalda derecha.

¿Cuándo debo visitar al médico?

Debe visitar al médico si siente:
  • Adormecimiento o cosquilleo
  • Dolor intenso que no se alivia con descanso
  • Dolor luego de una caída o lesión
  • Dolor acompañado de uno de los siguientes problemas:
          • Dificultad para orinar
          • Debilidad
          • Adormecimiento de las piernas
          • Fiebre
          • Pérdida de peso sin estar a dieta.


Laboratorios Paill te da 3 consejos muy interesantes: 

  1. "El reposo en cama no es eficaz para tratar el dolor de espalda, al contrario: si dura más de 4 días, conlleva pérdida de fuerza y aumenta la dificultad para rehabilitar al paciente. Aunque la intensidad del dolor obliga a algunos pacientes a quedarse en cama durante unos días, es una consecuencia del dolor, y no un tratamiento".
  2. "Conviene mantener el grado de actividad que el dolor permita, hacer todo aquello que se pueda, ir aumentando poco a poco la actividad a medida que vaya mejorando, para regresar al trabajo o la vida normal tan pronto como se pueda".
  3. Hay que mantener la actividad que se pueda, sin sobrecargar la espalda, aplicando normas de higiene postural"